No me despiertes cuando vengas
y no me hables al oido
ya no me sirven tus palabras
apagué el sueño, demasiado temprano...
Dejé una carta en la mesa
con muy poca lucidez
pero el amor no se olvida
toda mi vida, rendida a tus pies...
Hay momentos que no recuerdo nada
Hay momentos que no puedo olvidar
Hay momentos que por las madrugadas
Me arrepiento y empiezo a temblar...
Cinco segundos de gracia
y mil horas sin razón
sequé mis lagrimas en espejos fríos
y soy, la sombra de ayer
Hay momentos que no recuerdo nada
Hay momentos que no puedo olvidar
Hay momentos que por las madrugadas
Me arrepiento y empiezo a temblar...
No me despiertes cuando vengas
y no me hables al oído
ya no me sirven tus palabras
apagué el sueño demasiado temprano...

No hay comentarios:
Publicar un comentario